Aneblado


Por Fernando Cabrerizo

La ciudad de Valladolid se encuentra en la cuenca del río Pisuerga, cerca de su desembocadura en el Duero.

Rodean la ciudad varios páramos y cerros que apenas se levantan 150m por encima de la altitud de sus calles.

En la zona es frecuente que se produzcan nieblas, pero es más difícil que éstas se 'encajonen' en valles tan poco profundos como para que nos permitan disfrutar de un mar de nubes, como el que muestran estas fotografías, tomadas el 25 de diciembre de 2015.

Foto 1- "Mar de nubes y mar de estrellas".
La niebla mitiga un poco la contaminación lumínica de la ciudad y nos permite contemplar un poco mejor el cielo estrellado.



Foto 2- "Cerro varado".
Un navío varado en la niebla, y con las velas recogidas de sus mástiles-antenas.



Foto 3- "A la luz de la Luna".
La Luna llena, con una suave corona, ilumina el valle inundado de niebla mientras los aviones pintan sus estelas en el cielo.



Foto 4- "Celebraciones".
En el mar de nubes la vida 'subacuatica' celebra la Navidad lanzando fuegos artificiales pese a su poca visibilidad.



Foto 5- "Faros en la niebla".
Las luces de las antenas son los faros de esta costa improvisada.



Foto 6- "Fenómeno óptico".
Un sutil fenómeno óptico en forma de fragmento de arco de niebla provocado por la luz de la Luna y las gotitas de agua en suspensión de la niebla.



Foto 7- "Villanubla sin niebla".
Por una vez el aeropuerto de Villanubla, situado en el páramo, se libra de la niebla.



Foto 8- "Al abrigo del cerro".
Los vientos empujan la niebla y ésta rodea el cerro, protegiendo el rebufo a unos pocos afortunados.



Foto 9- "Como una ola".
La niebla en ocasiones inunda con su movimiento los montes bajos, para luego retirarse



Foto 10- "La niebla gana"
Finalmente el mar de nubes gana la batalla y termina por abordar las cimas.